En el presente, dime: ¿Qué tan relevante es para ti que tu hijo duerma solo en su habitación?

Como psicóloga, debo decirte que hay diferentes teorías y puntos de vista cerca de cómo hacer que tu hijo duerma solo en su habitación.

  • Por un lado, hay teorías que implican cierta rigidez por parte de los padres hacia los niños para que logren dormir solos, así como el conocido “método Estivill”.
  • Por otro lado, hay otras teorías que fomentan el conocido “colecho” donde se habla de los beneficios que implica el vínculo con el niño a la hora de dormir.

En primer lugar, déjame decirte que aquí no vamos a hacer un debate sobre cuál de estas teorías es la mejor o peor. Lo que es importante aquí, es cómo te sientes tú como padre/madre a la hora de hacer que tu hijo duerma, es justamente esto lo que traerá el éxito al objetivo.

Te voy a explicar dos casos reales y dime si te sientes identificada con alguno de estos:

  • Marc, era un niño de 1 año que siempre había dormido solo en su habitación. Sus papas estaban muy contentos porque siempre oían hablar a otros padres de lo que les costaba lograr que su hijo conciliase el sueño y mucho más, que durmiese solo en su habitación. Un día, Marc se puso un poco enfermo y estaba muy mimoso, sus papas decidieron que por unos días podían dormir los 3 juntos hasta que se curase. Cuando Marc ya se había recuperado del todo, sus papas quisieron volver a la rutina y que Marc durmiese de nuevo en su cuarto. Pero ya no había manera. Querer volver a la rutina, conllevaba que Marc hiciera cada noche muchos berrinches; cada vez que lo llevaban a su cuarto y lo tumbaban en la cama, empezaba a llorar, se levantaba, pedía agua, un cuento y después otro, en fin, no había manera… ya que él ya no quería volver a dormir solo en su cuarto.
  • David, era un niño que des de que nació había dormido con sus padres. Pues antes de su nacimiento, sus padres habían leído muchos artículos y libros y habían hablado con muchas personas sobre el tema. Después de todo, habían considerado que lo mejor para ellos y para el niño, era que durmiesen todos juntos. Cuando David cumplió los dos años, sus papas decidieron que ya tenía edad para dormir solo en su cuarto, pues ya era mayor y ninguno de los tres descansaba bien; también querían recuperar la intimidad de pareja que habían perdido. Pero no sabían cómo hacerlo, pues cada vez que intentaban que David durmiese solo, no lo lograban, se ponía a llorar desconsolado y eso enojaba mucho a sus padres; no sabían que hacer y tenían miedo de tomar alguna decisión importante y que eso pudiese perjudicar de algún modo el buen desarrollo y crecimiento de su hijo. La única forma que David se tranquilizaba, era cuando lo sacaban de su cuarto y lo ponían otra vez a dormir con ellos. David ahora tiene 4 años y sigue durmiendo con sus padres.

Si te sientes identificado con los ejemplos de arriba, sé perfectamente cómo os sentís y puedo ayudaros a entender qué está pasando y por qué no lográis que vuestro hijo duerma solo en su cuarto. Debes de hacer algo al respeto para mejorar esta situación que os impide a todos descansar bien.