Durante estos días, las escuelas hacen “Jornada de Puertas Abiertas” y las familias os sentís nerviosas y preocupadas porque durante los próximos días tenéis que buscar y encontrar la mejor escuela para vuestro hijo/a. Muchas familias preguntáis y pedís referencias de “buenos colegios” pero, ¿qué tiene que tener una buena escuela para vosotros?

No sé si existe “la mejor escuela”, lo que sí hay y tenéis que encontrar es la escuela más apropiada para el crecimiento y desarrollo de vuestro hijo/a.

¿Cómo y en base a qué? Creo que es la pregunta que tenemos que hacernos.

Vosotros como padres/madres de vuestros hijos, los conocéis bien. Sabéis si él/ella es observador, si le gusta descubrir las cosas por si solo o si le gusta más que le expliquen las cosas y luego preguntar. Sabéis si tiende a gustarle la acción y la exploración y busca siempre nuevos retos, o si, por el contrario, le gusta más que le acerquen las cosas para que pueda descubrir el mundo. Lo sabéis porque veis cómo juega y cómo descubre su entorno más cercano. Los niños/as mediante el juego expresan muchas cosas. Observar cómo juega, os dará información sobre cómo aprende y le gusta hacerlo.

Con esa información que vuestro hijo/a os dé mediante el juego, es muy importante que respetéis esta manera de ser y hacer que tiene, y en función de ello, utilicéis esto como la base para elegir el mejor colegio para vuestro hijo/a. 

Entiendo la preocupación que como padres tenéis a la hora de elegir el colegio. Sentís una gran responsabilidad y a la vez tenéis miedo, porque algunos así lo verbalizáis con un: “¿Y si me equivoco?”. Lo entiendo y es normal que os sintáis así. Os propongo un ejercicio: Pensar, reflexionar y preguntaros por un momento: «¿Qué futuro me gustaría para mi hijo/a?». Una vez tengáis la respuesta, es importante que os preguntéis por qué os gustaría que tuviese esto. 

Algunas respuestas de padres/madres sobre el futuro que les gustaría para su hijo/a son las siguientes:

  • Quiero que mi hijo/a tenga un buen cargo profesional.
  • Quiero que mi hijo/a tenga capacidad de superación personal y que, con su gestión y control emocional, sea capaz de ser quien él/ella quiera ser.
  • Quiero que mi hijo/a sepa hablar muchos idiomas y que pueda viajar y trabajar al extranjero.
  • Quiero que sea feliz, que sepa gestionar sus sentimientos y emociones, y que esto le permita estar bien consigo mismo y con los demás.
  • Quiero que mi hijo/a sea como yo en…
  • Lo más importante para mi como padre/madre es que mi hijo/a tenga muchos conocimientos. ¡Esto le abrirá las puertas al mundo!.
  • Quiero darle a mi hijo/a todos los recursos posibles para que pueda “volar” solo.
  • Lo más importante para mi es que mi hijo/a aprenda valores que le lleven a saber quién es y dónde puede llegar, a partir de conocerse a sí mismo (capacidad de superación, gestionar conflictos, luchar por sus objetivos, etc).

La importancia de esta reflexión es tomar conciencia sobre el futuro que nos gustaría para nuestros hijos; sobretodo poder discriminar si es realmente esto lo que queremos y deseamos para ellos/as, o si se trata de una proyección que hacemos de nuestros miedos, inseguridades y/o frustraciones.