Si estáis leyendo este artículo es por que os gustaría saber cómo hacer para que vuestro hijo/a duerma solo en su cuarto.

¿Queréis saber cómo conseguir que vuestro hijo deje de enfadarse cada vez que lo ponéis a dormir en su habitación, sin tener miedo de tomar alguna decisión que pueda perjudicar su desarrollo personal, y que además esto os permita descansar bien?

Si seguís leyendo, durante los siguientes 5 minutos os voy a explicar las 3 cosas más importantes que debéis saber para conseguirlo.

He trabajado con muchos niños y familias para resolver que sus hijos duerman solos en su habitación y se cuáles son las cosas más importantes que podéis empezar a hacer; de esta manera conseguiréis descansar bien, sin tener que pasar por el miedo de tomar alguna decisión que no favorezca en el crecimiento personal de vuestro hijo, y sin saber si le estáis dando los recursos necesarios para conseguir la autonomía que necesita. Pues de lo contrario, más adelante, le puede limitar de alguna forma como no querer ir de colonias o no querer dormir a casa de algún amigo o familiar.

Error Numero 1: Jugar con el niño a juegos que implican movimiento y acción. Para conciliar el sueño hay que tener en cuenta que la actividad física y mental debe de ir bajando del número 10 hasta el 0. Si hacemos juegos con el niño antes de ponerlo a dormir, su actividad física y mental estará en el número 6 o 7; es importante evitar esto. Hay que hacer actividades que impliquen poca actividad física y mental, como por ejemplo, contar un cuento o poner música relajada; de ese modo, conseguiréis que las funciones motoras y cognitivas estén poco alteradas y será mucho más fácil conciliar el sueño.

Error Numero 2: Dejar que el niño se duerma en el sofá o en otro sitio que no sea su cama y una vez dormido, llevarlo a su habitación have a peek here. De este modo cuando se despierte se sentirá desubicado y empezará a llorar.

Error Numero 3: Ponerlo a dormir en su cuna y después de que se levante varias veces o llore, sacarlo de la cuna. De este modo entras en contradicción. Si le decís que es hora de dormir, no lo saquéis de la cuna hasta que se duerma; de lo contrario, lo estás confundiendo y siempre hará cosas, como llorar o levantarse porque sabe que al final, lo sacarás. ¿Para qué va a de dejar de llorar o de levantarse, si sabe que lo acabarás sacando de su cuna y lo pondrás a dormir con vosotros?

Si alguna de estas tres cosas os suena familiar es porque tenéis miedo de tomar alguna decisión que pueda generar algún tipo de ansiedad a vuestro hijo. Es muy importante que hagáis algo al respecto antes de que todo empeore y él vaya creciendo sin haber superado esta etapa y, esto, pueda acabar convirtiéndose en un límite de autonomía personal para él.

Si tienes dudas sobre cómo llevar a la práctica estos consejos, puedo ayudarte: No sólo a saber cuál de estos 3 puntos es el que os detiene, sino que además podemos hacer un plan de trabajo juntos para solucionarlo de una vez por todas, y que nunca más tengas que padecer esta inseguridad.